Al hilo de esta grave crisis en la que nos han metido, los de siempre. Chorizos, àvaros, hipòcritas, parlanchines, los creidos listos, los mentirosos de siempre, que sin trabajar, forjan fortunas inmensas, a expensas de pobre gente a la que arruinan impunemente, sin tener en cuenta que destrozan familias enteras. A los que después tenemos que restituir, todos, el dinero robado y "perdido" en paraisos fiscales. Privatizamos los beneficios y socializamos las pérdidas. Los metemos tres años en la carcel y asunto concluido. Pero nadie devuelve lo robado. No deja de ser francamente inquitante.
Me viene a la memoria nuestros origenes ancestrales, Adan y Eva. Mal empezó el tema, pero peor fué con sus hijos, ya que Caín mató a Abel. Menudo principio y eso que apenas eran cuatro.
Igual tenemos que dar gracias, ya que siendo seis mil millones de seres (no pongo humanos porque solo lo son unos pocos) pasan pocas cosas en comparación.
Que poco hemos aprendido ante la posibilidad de ser seres humanos. Nos puede más el ego que la conciencia, cuando tenía que ser al revés.
El maltratador, primero mata (el ego), después algunos, se suicidan, (la conciencia).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario