sábado, 29 de diciembre de 2007

un año mas....

Donde estará el ser amado. El hada soñada, donde reposar en su pecho mi cabeza cansada. Donde estarán esos ojos, que apenas me miren sepa lo que quieren, lo que sueñen, lo que anhelan. Tan solo una mira será suficiente... para seguir amando. Donde estará la mano que coja la mía para siempre, que me acaricie, que me haga sentir temblores nuevos. Que camine con migo, para crecer juntos. Será tu pelo tan hermoso como sueño, tus labios tan dulces como la miel. Muestra te, amanece de tu letargo invernal, te espero, te necesito a mi lado para compartir un mundo de sueños y esperanzas dormidas. La luna será una hermosa compañera de secretos y el amanecer, renovará con su energía un mundo lleno de sorpresas inesperadas. Mi mundo será diferente con tu presencia. Muestra te... para compartir, con alegría, una vida llena de esperanza.

martes, 18 de diciembre de 2007

he vivido con cuatro hadas...

Mi infancia, son recuerdos de cuatro hadas que me acunaron en sus cálidos brazos. Alas de algodón, que se convirtieron en un magnifico nido, donde crecí con todo su cariño. Una se llamaba Concha, y era el símbolo de la fuerza, de la elegancia, de la belleza, de la educación, de la sensibilidad por las cosas cotidianas. La otra, se llamaba Lola, sus comidas estaban llenas de sabores extraordinarios, sus chocolates riquísimos, meriendas llenas de ternura. La otra se llamaba Rosa, siempre sonreía y estaba cerca de mi. Pero mi preferida, era Cari, de ella aprendí todo un mundo de juegos maravillosos. Casas hechas con telas, mantas voladoras, que a poco cerrabas los ojos podías estar en cualquier parte. Mi compañera de juego. Teníamos una forma de buscarnos secreta, ella llamaba diciendo "el mandarín...", yo respondía donde estuviera "chino". Recuerdo sus manos, sus miradas, sus palabras, sus olores, sus fantasía, con ese niño con gafas, pantalón corto, pelo casi rapado con dos remolinos. Cuanto me habéis querido, cuanto me habéis cuidado, cuan feliz he sido en ese nido cálido, ese insignificante niño os debe tantas cosas hermosas. Siempre recuerdo deciros a cada una, "yo os cuidaré". Ahora ya no estáis conmigo, pero vuestro recuerdo estará siempre en ese corazón que no dejara de recordar que mi infancia son recuerdo de cuatro hadas que me enseñaron un mundo lleno de ilusiones, sonrisas, fantasias y alegrías. Que mas puede pedir un niño...